LOS ÁNGELES, Estados Unidos.— Una carta de 1947, el testimonio de unos Boy Scouts y la descripción de un objeto que permaneció suspendido en el cielo tienen un lugar en común: la isla Catalina, frente a la costa del sur de California. Los relatos forman parte de una nueva entrega de documentos sobre fenómenos aéreos no identificados publicada este viernes por el Departamento de Defensa estadounidense.
Los archivos reúnen reportes de distintas épocas y muestran que esta isla del condado de Los Ángeles aparece de manera recurrente en los registros de presuntos avistamientos. Los testimonios, sin embargo, no constituyen una confirmación de que los objetos tuvieran un origen extraterrestre.
Uno de los documentos más antiguos es una carta manuscrita, fechada en mayo de 1947, en la que un residente describió lo que él y otras personas aseguraron haber observado el mes anterior.
“Alrededor de las 8 de la noche del 28 de abril, mi esposa y una maestra vimos seis objetos en el cielo; no estaban agrupados, sino que aparecían de forma aislada. Unos minutos más tarde, tras dirigirse a la casa de mi hija —situada en la calle siguiente, dentro de la misma manzana—, ella, mi hija y mi nieto vieron otros cuatro. Todos se desplazaban en la misma dirección”, relata el escrito.
Una anotación de la Fuerza Aérea de Estados Unidos dejó constancia de los límites de ese testimonio: el incidente “carecía de datos suficientes para su evaluación”.
Otro expediente, fechado el 28 de agosto de 1952, recoge la declaración de un grupo de Boy Scouts que realizaba una excursión en una montaña de Catalina en junio de ese año. Los participantes reportaron un “objeto de color plateado” que, según su percepción, avanzaba “más rápido que un avión a reacción convencional”.
Aunque describieron un cielo despejado y sin viento, los testigos no pudieron precisar la altura, la velocidad ni la distancia del objeto. De acuerdo con su relato, este ascendió rápidamente antes de desintegrarse.
La isla vuelve a aparecer en un reporte de noviembre de 1953. En ese caso, se describió un “objeto redondo, de color blanco violáceo” que primero permaneció inmóvil y después se desplazó “hacia el noroeste, en dirección a Los Ángeles, durante unos 10 minutos”, manteniendo una trayectoria horizontal.
La nueva entrega también incluye un testimonio más reciente, ajeno a Catalina: dos militares estadounidenses afirmaron haber observado, a principios de este año, un objeto triangular negro que volaba a una velocidad extraordinariamente alta sobre una instalación sensible en el oeste del país.
La publicación ocurre después de que el presidente Donald Trump ordenara en febrero divulgar la información gubernamental relacionada con los ovnis y la búsqueda de vida extraterrestre. La iniciativa ha recibido críticas de quienes consideran que los materiales difundidos no aportan pruebas concluyentes y cuestionan su uso político en medio del conflicto con Irán y de la contienda por las elecciones legislativas de noviembre.