CDMX.— La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo señaló este martes que la infraestructura hídrica y la construcción de vivienda se mantienen entre las principales prioridades del Gobierno federal para Baja California, particularmente ante el crecimiento poblacional registrado en la zona metropolitana de Tijuana y Playas de Rosarito.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria destacó la construcción de la Planta Desaladora de Playas de Rosarito como una de las obras de mayor relevancia para el estado, al estar destinada a fortalecer el suministro de agua potable para Tijuana y Rosarito.
Sheinbaum sostuvo que el crecimiento de ambas ciudades obliga a ampliar y diversificar las fuentes de abastecimiento. La relevancia del proyecto ya había sido planteada durante su visita a Baja California del pasado 19 de septiembre, cuando anunció el inicio de la construcción de la desaladora y reiteró que la obra busca garantizar agua potable para ambos municipios.
A este proyecto se suma el saneamiento del río Tijuana, otra de las intervenciones incluidas dentro de la agenda federal para Baja California. La estrategia hídrica contempla además acciones relacionadas con el Distrito de Riego 014 Río Colorado.
En materia de vivienda, la Presidenta informó que el programa federal contempla la construcción de alrededor de 80 mil viviendas en Baja California durante el sexenio y señaló que actualmente se registra un avance cercano al 20 por ciento.
Uno de los principales desafíos, explicó, consiste en disponer de suelo adecuado para los nuevos desarrollos, con el objetivo de evitar que las viviendas sean construidas lejos de los centros urbanos, los servicios y las zonas donde se concentra la actividad económica.
La meta anunciada coincide con la presentada durante la reciente visita presidencial a Tijuana. El Gobierno de Baja California precisó entonces una proyección de 80 mil 880 viviendas, además de acciones para reestructurar créditos de más de 238 mil familias en la entidad.
Parte de la política habitacional tendrá un componente específico para San Quintín, donde el Gobierno federal desarrolla un Plan de Justicia dirigido, entre otros sectores, a trabajadores agrícolas. El programa contempla vivienda nueva, mejoramientos y un esquema de renta accesible para jornaleros.