Durante la sesión ordinaria, el Pleno avaló la iniciativa presentada por el diputado Jorge Ramos Hernández, quien destacó que los animales son seres sintientes y deben contar con condiciones básicas de bienestar, como alimentación adecuada, atención médica, ausencia de dolor y un entorno libre de miedo o estrés, en concordancia con principios internacionales y con la reciente reforma constitucional en Baja California.
La reforma responde al crecimiento del mercado de mascotas en México y a los casos documentados de maltrato en establecimientos comerciales, por lo que busca equilibrar esta actividad económica con la responsabilidad social y la protección animal.
El resolutivo establece que los comercios dedicados a la venta y exhibición de animales deberán garantizar espacios adecuados, condiciones sanitarias, alimentación, salud y resguardo, además de privilegiar el uso de medios remotos o herramientas tecnológicas que eviten el contacto físico directo entre los animales y el público.
Asimismo, se obliga a los establecimientos a expedir certificados de venta con información básica del animal, entregar manuales de cuidado y fomentar la cultura de la adopción. También se fijan requisitos de infraestructura, la presencia de médicos veterinarios, periodos de garantía y la prohibición de comercializar animales menores de cuatro meses de edad.