Este 19 de agosto, Día Mundial de la Fotografía, vale la pena mirar esas escenas que parecen cotidianas, pero que con los años terminan contando quiénes fuimos.
Y así transcurre una mañana en el parque Teniente Guerrero, entre palomas que levantan el vuelo, bancas ocupadas y un hombre que se toma un momento para alimentarlas, haciendo una pausa en medio del ritmo cotidiano de Tijuana.

Esa es la virtud de la fotografía, al convertir lo cotidiano en memoria. Y en una ciudad como Tijuana, donde el paisaje y la vida urbana se transforman constantemente, una imagen muchas veces termina siendo el único testimonio de lugares, costumbres y momentos que desaparecieron sin que nos diéramos cuenta.

Por ello, hoy celebramos a quienes han retratado esta frontera desde todos sus ángulos, a través de sus calles, colonias, personajes y contrastes.
