Mueve fino
El lunes agarró a medio mundo en Palacio Municipal todavía comentando las ocurrencias de Aleks Syntek durante el fin de semana, tratando de descifrar qué mosca le había picado al cantante de la Catsup del Monte, cuando Ismael Burgueño cambió rápidamente el tema de conversación al mover un par de piezas de su equipo cercano.Verdeadero colmillo
Lord Escajadillo
Aleks Syntek, el yucateco más británico desde que alguien acompañó el fish and chips con un buen pedazo de pib, sigue haciendo maletas para largarse a Inglaterra, pero antes parece empeñado en dejar México con una serie de clases de moral de muy dudosa procedencia.
A través de sus redes Syntek se compara con Dalí, Picasso, Copérnico, Jesucristo y otras luminarias.
En su transmisión incluso se declaró, sarcásticamente, “desequilibrado mental”.
Sí, el exchiquilladas es el clásico que te advierte “¡soy bien sarcástico!”.
Luego, en su homilía paranoica apareció Zaguinho, el mexicarioca cuya legendaria anatomía Syntek recordó con alegría, antes de meter también a Paola Rojas y responsabilizarla de lo ocurrido con su exmarido.
Ahí Escajadillo calculó mal y le salió el lado más misógino.
Por eso, Paola respondió este lunes con todas sus letras y se la cantó derechito: “¡conmigo no te metas!”.
Paola recordó que aquel episodio dañó a su familia y le pidió al insolente chubby mantener el respeto que ella asegura haber tenido siempre hacia él.
Así que volvamos al supuesto y maleducado genio. Syntek es multiinstrumentista, sabe producir y conoce el oficio, pero tampoco es un secreto que buena parte de sus canciones vive cómodamente entre progresiones previsibles, melodías facilonas y sintetizadores que llevan treinta años sonando igual.
Después de décadas de carrera cuesta encontrar ese disco monumental, esa composición que haya torcido el rumbo del pop mexicano o esa audacia musical que explique por qué Escajadillo decidió formarse solito junto a Dalí, Picasso y Copérnico.
Syntek podrá considerarse un incomprendido adelantado a su época, pero el pequeño detalle es que su época lleva más de veinte años esperando que se adelante.
Y si va a proclamarse genio, por lo menos que traiga una obra maestra debajo del brazo y no únicamente el teclado.
Por lo pronto, el yucateco del Soho ya prepara maletas rumbo al territorio de Elton John, el personaje que quisiera ser, y jamás podrá ser.
Que bien le vaya…nomás eso sí, alejenlo de los “cute British boys”, porque a Syntek, eso del sexo, pudor y lagrimas, le dan igual.