Al Partido Verde le está saliendo aquello de que no hace falta quedarse con todo el bosque cuando uno sabe escoger los árboles.
“Mejor pocos, pero con las mejores ramas…¡cargaditas de néctar del bueno!”, debieron pensar los ecologistas cuando llegó la hora de la repartición en el vivero de la 4T.
Y es que la entrega de las 17 coordinaciones estatales de la 4T dejó a los #TucánBoys con piezas de considerable tamaño y, como si la cosecha todavía necesitara fertilizante, Manuel Velasco de Colucci también levantó públicamente la mano de Cruz Pérez Cuéllar en Chihuahua.
Sí, es verdad que el Verde no se llevó la corona completa, pero salió del salón bien enjoyado.
Como su principal víctima está el PT, que terminó la fiesta mirando cómo servían pastel en otras mesas.
¡Y ellos con tanta hambre! Pensando que si en lo nacional los dejaron viendo comer, en lo local se imaginan que les servirán primero.
Pero en Baja California el platillo que quieren poner al centro de la mesa se llama Tijuana… ¡Aunque pequeño detalle!, porque ese plato lleva rato apartado para el tucán.
Ofendidos los petistas, con ese olor vetusto de la perestroika que los distingue, han reclamado incumplimientos en los acuerdos y hasta endurecieron sus posiciones frente a MORENA.
Así que mientras ellos exigen la repetición en el VAR, el Verde ha demostrado bastante mejor mano para convertir su peso político en posiciones… y eso sí, muy calladitos, siguiendo con disciplina aquel viejo método de cortejo que el elefante le recomendaba a la hormiguita: “con paciencia y salivita”.
Por eso su líder moral Arturo Escobar ya se adelantó varios semáforos y dijo que el Verde pretende conservar el siglado de la candidatura a la Alcaldía, colocando a Ismael Burgueño como su opción para la reelección.
Y no andan nada perdidos, porque, en efecto, es el mejor posicionado.
El tucán ya clavó primero la sombrilla en la playa y avisó que piensa quedarse… así que como dicen los hombres de cultura… “no le busquen chichis a la culebra”.
Mientras tanto, el tucán ya puso el pico goloso encima. Y parafraseando a Ortega y Gasset: “el Verde es él y sus circunstancias”… y Tijuana, ¡vaya circunstancia!