
Rodeado de auténticas máquinas de demolición como Ilia Topuria, Justin Gaethje, Alex Pereira y Ciryl Gane, el mandatario no se guardó los elogios: "No hay gente más dura en los deportes que quienes están detrás de mí", soltó mientras mostraba los diseños de lo que será el escenario. La cartelera es de ensueño: un choque de trenes en el peso ligero entre Topuria y Gaethje, además de un duelo de titanes en el peso pesado con Pereira y Gane. Es una apuesta total por el espectáculo para celebrar el 250 aniversario de la nación, algo que, en palabras del propio Trump, "nunca ha pasado y nunca volverá a suceder".

El ambiente en la Oficina Oval fue puro respeto y buena vibra. Topuria, siempre con la confianza a tope, bromeó con el presidente sobre ponerlo a prueba contra sus propios amigos, mientras que Gaethje aprovechó para recordar que, si la UFC es hoy un fenómeno global, es en gran parte gracias a que Trump creyó en ellos en los años 90 cuando todos los llamaban "animales". Mientras otros se pierden en la burocracia, la UFC se prepara para hacer historia de la mano del Comandante en Jefe en una noche que promete ser legendaria.

ADG