En Chiapas, el aseguramiento de 185 kilos de cocaína en Tapachula representó una pérdida estimada en 41.1 millones de pesos. En Chihuahua, los cateos en Ciudad Juárez derivaron en el decomiso de pastillas de fentanilo y metanfetamina valuadas en 2.9 millones, además de un segundo aseguramiento de 8.7 kilos de metanfetamina valuados en 2.3 millones.
El mayor impacto económico se registró en Sinaloa, donde la inhabilitación de áreas de producción de drogas sintéticas y el aseguramiento de sustancias químicas, reactores y condensadores representaron 123 millones de pesos en pérdidas para los grupos delictivos.
La estrategia contra el robo de hidrocarburos también contribuyó al daño económico: en Nuevo León se aseguraron 395 mil 200 litros de hidrocarburo almacenados en tanques y equipos, mientras que en San Luis Potosí se decomisaron 40 mil litros adicionales de destilado de petróleo.
El Gabinete de Seguridad destacó que estas acciones, realizadas en coordinación con estados y fuerzas federales, buscan seguir debilitando las capacidades financieras del crimen organizado.