La mandataria conserva una base de apoyo amplia frente a bajo 29% de desaprobación.
El estudio refleja una fase de estabilización en la percepción ciudadana, tras el repunte observado el mes anterior.
El nivel de aprobación registrado coloca a Sheinbaum en una posición de fortaleza política, al mantenerse en un rango elevado que supera los estándares recientes para gobiernos federales en etapas iniciales.
Este comportamiento sugiere que el respaldo ciudadano ha transitado de un impulso inicial a una base más consolidada, en un contexto donde persisten desafíos en materia de seguridad y economía.
La encuesta confirma que, pese a las variaciones mensuales, la aprobación presidencial se sostiene como un indicador robusto, lo que otorga margen de operación política a la administración federal en el arranque de su gestión.