El legislador sinaloense negó tener contacto con autoridades estadounidenses y aseguró que no solicitará licencia a su cargo en el Senado de la República, al sostener que continuará desempeñando sus funciones legislativas mientras enfrenta políticamente los señalamientos.
Las acusaciones fueron dadas a conocer por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, que incluyó a Inzunza dentro de una lista de funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa presuntamente relacionados con operaciones del Cártel de Sinaloa.
Enrique Inzunza sostuvo que acudirá a cualquier citación que emitan autoridades mexicanas competentes, particularmente la Fiscalía General de la República, aunque insistió en que no existe fundamento en las imputaciones en su contra.
"En nombre propio, de mi familia y de mi pueblo, rechazo esa infamia", expresó el senador en un posicionamiento difundido en redes sociales, donde afirmó que los señalamientos representan también un ataque contra MORENA, la Cuarta Transformación y el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
El morenista argumentó que las acusaciones surgieron después de que defendiera en tribuna el principio de soberanía nacional frente a lo que calificó como actuaciones ilegales de agencias estadounidenses en territorio mexicano.
La investigación estadounidense fue presentada públicamente por el fiscal federal del Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, y respaldada por la DEA, cuyos funcionarios señalaron presuntos delitos relacionados con narcotráfico, armas y conspiración criminal.