CDMX.- La presidenta Claudia Sheinbaum marcó distancia del regreso de Rubén Rocha Moya al gobierno de Sinaloa y dejó entrever que el mandatario ya no volvería a ocupar el cargo, luego de que solicitó una nueva licencia por tiempo indefinido tras haber retomado funciones por menos de 48 horas.
Durante su conferencia, Sheinbaum aclaró que no fue informada previamente sobre la reincorporación de Rocha Moya y que se enteró por una publicación del propio gobernador. Además, sostuvo que “no me parecía pertinente” que regresara al cargo en medio de los cuestionamientos políticos y las investigaciones que rodean su caso.
La presidenta explicó que Rocha pidió licencia definitiva, aunque precisó que no se trata de una renuncia. A partir de esa separación, dijo que corresponderá al Congreso de Sinaloa nombrar a una gobernadora o gobernador interino, quien podría mantenerse al frente del estado hasta el cambio de administración derivado de la elección de 2027.
Sheinbaum también pidió que la persona designada tenga capacidad, honestidad, profesionalismo y compromiso con el pueblo sinaloense, en un momento en el que Morena busca contener el costo político del caso y evitar que la crisis en Sinaloa golpee al proyecto de la Cuarta Transformación.
La mandataria descartó que existan condiciones para una desaparición de poderes, al considerar que las instituciones locales siguen funcionando. Con ello, el mensaje federal fue claro: Rocha Moya se hizo a un lado otra vez, el relevo deberá resolverse en el Congreso estatal y el gobierno de Sheinbaum busca cerrar ese capítulo sin asumir como propia la decisión inicial de su regreso.