Desde la Plaza de San Pedro, en el Vaticano, el pontífice pidió recordar a los reporteros que han perdido la vida, especialmente aquellos que fallecieron mientras investigaban y difundían la verdad en contextos adversos.
El Papa subrayó que muchos de estos asesinatos ocurren en regiones afectadas por conflictos, donde el ejercicio del periodismo se vuelve particularmente peligroso debido a la violencia, la persecución y las amenazas.
El mensaje se dio en el contexto de la conmemoración internacional que busca visibilizar los riesgos que enfrentan los periodistas y reforzar la defensa de la libertad de expresión a nivel global.