La oficina del presidente electo, Abelardo de la Espriella, informó que se trabaja en “la apertura de la embajada de Colombia en Jerusalén, capital de Israel”, como parte de las decisiones que se pondrán en marcha después de su toma de posesión, prevista para el 7 de agosto. Antes del rompimiento, la representación colombiana se encontraba en Tel Aviv.
El anuncio representa un cambio en la política exterior mantenida por Petro, quien en mayo de 2024 suspendió las relaciones diplomáticas con el Gobierno israelí en rechazo a la ofensiva militar desarrollada en Gaza tras los ataques de Hamás ocurridos el 7 de octubre de 2023.
Los preparativos avanzaron esta semana durante una reunión celebrada en Washington entre Omar Bula, designado como próximo ministro de Relaciones Exteriores de Colombia, y el canciller israelí, Gideon Sa’ar.
Ambos funcionarios acordaron establecer “una hoja de ruta” que contempla el nombramiento de embajadores a partir del 7 de agosto, la reactivación formal de los vínculos bilaterales y la eliminación del requisito de visa para ciudadanos de las dos naciones.
El Gobierno entrante también anunció que Colombia dejará de respaldar el procedimiento iniciado por Sudáfrica contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia, relacionado con señalamientos de presunto genocidio en la Franja de Gaza.
De la Espriella había anticipado desde su campaña que buscaría reconstruir la cooperación con Israel, especialmente en asuntos comerciales, tecnológicos y de seguridad. Tras resultar electo, sostuvo conversaciones con autoridades israelíes para comenzar el proceso de acercamiento antes de asumir formalmente la Presidencia.
En materia de seguridad, el presidente electo también ha planteado recurrir a tecnología y asistencia israelí para fortalecer las operaciones contra organizaciones armadas financiadas por el narcotráfico que permanecen activas en distintas regiones de Colombia.