CEUTA, España.- Al menos 57 personas murieron ahogadas durante una entrada masiva de migrantes a Ceuta, donde las autoridades calculan que cerca de 50 mil personas cruzaron desde Marruecos en una sola jornada, muchas de ellas a pie o nadando.
La llegada rebasó la capacidad de respuesta de la ciudad. Miles permanecieron en calles y espacios públicos sin comida, agua ni alojamiento, mientras otras decidieron regresar voluntariamente a Marruecos ante la falta de condiciones para permanecer en territorio español.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, suspendió sus vacaciones y viajó a Ceuta para coordinar la atención de la emergencia. Durante su visita, calificó lo ocurrido como una “violación a la integridad territorial de España” y aseguró que el Estado utilizará todos sus recursos para recuperar la seguridad y la convivencia.
Sánchez también pidió reforzar la cooperación con Marruecos para combatir a las redes de tráfico y agilizar las repatriaciones. Además, anunció la instalación de boyas en el espigón fronterizo para dificultar nuevos cruces por mar.
La crisis también provocó reacciones dentro de la Unión Europea. Giorgia Meloni encabezó las críticas a la gestión española, mientras otros gobiernos plantearon revisar temporalmente la aplicación del espacio Schengen con España.