De acuerdo con el funcionario, el detenido contaba con una orden de aprehensión por los delitos de privación ilegal de la libertad y motín. Además, era buscado por autoridades de Estados Unidos, que ofrecían una recompensa de hasta 5 millones de dólares por información que condujera a su captura, debido a sus presuntos vínculos con actividades de narcotráfico, tráfico de armas y lavado de dinero.
Tras el operativo, integrantes del Cártel de Los Reyes realizaron bloqueos carreteros e incendiaron vehículos en los municipios de Los Reyes y Peribán, en Michoacán, en una aparente reacción a la detención de su líder. Las autoridades desplegaron un operativo para restablecer el orden y reforzar la seguridad en la región.
El Cártel de Los Reyes mantiene operaciones principalmente en el occidente de Michoacán y ha sido señalado por las autoridades como una organización vinculada a delitos como secuestro, extorsión, homicidio y narcotráfico. Asimismo, se le relaciona con la estructura criminal de Cárteles Unidos, grupo que disputa el control territorial frente a otras organizaciones delictivas en la entidad.
Hasta el momento, el Gobierno de México no ha informado si Alfonso Fernández Magallón permanecerá sujeto a proceso en territorio nacional o si será extraditado a Estados Unidos, donde también enfrenta investigaciones por presuntos delitos relacionados con el crimen organizado.