Durante su posicionamiento, se recordó que dicha reforma formó parte del Pacto por México y permitió la participación de empresas privadas en actividades relacionadas con la importación de combustibles.
El señalamiento ocurre en medio de acusaciones de huachicol fiscal. Al respecto, se rechazó tener alguna empresa dedicada a la importación de gasolinas y se afirmó que no existe una prueba que vincule directamente al señalado con ese tipo de operaciones.
También se cuestionó que los señalamientos intenten desviar la atención hacia integrantes de Morena y de la familia López Obrador, al sostener que los principales actores relacionados con la importación de combustibles estarían vinculados con sectores de la oposición.
El tema vuelve a poner bajo la lupa los alcances de la reforma energética de 2013 y el esquema de permisos para la importación de combustibles que se abrió durante el sexenio de Peña Nieto.