LA PAZ.- El relanzamiento del PAN comenzó con un mensaje de renovación, nueva imagen y la intención de competir con sus propias siglas rumbo a 2027. Sin embargo, la estrategia de ir en solitario empieza a matizarse. El dirigente nacional, Jorge Romero, reconoció que las alianzas deberán analizarse según la realidad de cada entidad y no imponerse desde una decisión nacional uniforme.
El cambio de tono llega después del golpe que sufrió el panismo en Coahuila, donde perdió el registro local, un hecho que exhibió las dificultades del partido para sostener presencia territorial sin acuerdos amplios. Aunque el PAN había planteado una ruta más individual, Romero ahora sostiene que las dirigencias locales serán escuchadas para definir si conviene competir solos o buscar coaliciones en los estados donde habrá elecciones.
De acuerdo con el dirigente, no se puede aplicar la misma fórmula en todo el país, porque cada estado tiene condiciones políticas distintas. La decisión final pasará por la dirigencia nacional, pero el PAN asegura que revisará “las realidades de cada entidad” antes de definir candidaturas y posibles alianzas para 2027.
En paralelo, Ricardo Anaya afirmó que las candidaturas deberán ser definidas por la ciudadanía y no por la lógica interna de “cuotas y cuates”. El mensaje busca presentar una renovación más abierta, aunque el ajuste en la política de alianzas muestra que el PAN todavía mide el costo de competir solo, especialmente después de perder fuerza en territorios donde antes tenía presencia formal.