El ex gobernador de Baja California, Jaime Bonilla, ante su vinculación a proceso por peculado y otros delitos graves, optó por sacar su ira mediante acusaciones sin pruebas en contra de Marina del Pilar Ávila, y la gobernadora respondió. Más allá de los dimes y diretes, la gobernadora optó por no esconderse y responder ante declaraciones reiteradas.
El posicionamiento desde la conferencia matutina este martes es estratégico. No entra a discutir las acusaciones, sino que pone en duda la legitimidad de quien las emite.
La gobernadora califica los dichos de Bonilla como carentes de sustento, pruebas y fundamentos. Con ello, Marina del Pilar busca poner en duda la credibilidad, lo que abre el debate y lo hace más profundo, sin dar pie a nuevas acusaciones e invitando a pensar más allá de lo que las personas en la política suelen decir.
Ávila Olmeda también introduce un tema moral al señalar que es indigno que un exgobernador actúe sin pensar ante temas que realmente sn muy delicados para México. Al hacerlo, eleva la gobernadora eleva al pueblo de Baja California como referente de altura política, capaz de entender lo que realmente está pasando.
Incluso, mostrando altura de miras, la gobernadora invita al ex gobernador a reflexionar sobre sus dichos, sin amenazarlo, solo procurando que modere sus dichos ante medios de comunicación locales. Por ahora, el conflicto entre Ávila y Bonilla permanece abierto en la arena pública. En los próximos días se sabrán los resultados.
