El próximo Congreso Nacional Extraordinario de MORENA, que se celebrará el próximo domingo 3 de mayo, no será un mero trámite partidista para sustituir las dirigencias, sino un reacomodo interno que repercutirá en el proceso electoral por venir.
El Congreso, en que será sustituida Luisa María Alcalde Luján, decidirá las formas en que se controlará a la estructura, se manejarán las finanzas y las candidaturas, además de la operación territorial para 2027.
La salida de Alcalde Luján hacia el gabinete de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo abre, sin lugar a ninguna duda, una etapa distinta para MORENA.
El partido fundado y creado alrededor del liderazgo del ex presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, se reorganiza con la técnica y la disciplina como valores clave para el futuro. No es poca cosa, ya que se trata de un partido que se alza como el movimiento político más grande de América Latina en la actualidad.
El Consejo Nacional extraordinario del próximo 3 de mayo será clave porque no solo renovará nombres, sino que será clave para entender los nuevos equilibrios internos.
MORENA necesita mantener cohesionadas sus corrientes, contener tensiones con PT y PVEM y, sobre todo, impedir que el poder presidencial fracture la estructura partidista.
Y es que MORENA se ha consolidado sí, como un partido ganador con legitimidad, y ese acceso a posiciones provoca conflictos internos que los nuevos liderazgos habrán de resolver para el beneficio final de los mexicanos.
Es, justamente por eso, que este Consejo importa tanto. MORENA discutirá qué tipo de partido será para los años por venir, sumando las características de un movimiento popular, una fuerza electoral y un proyecto de nación con técnica administrativa.
Esas decisiones suelen marcarán el futuro del partido dominante en los próximos años, sin mencionar las claras repercusiones que dicha renovación puede tener a nivel local, como en el estado de Baja California donde más de uno estará muy atento a lo que suceda en la capital del país.
