Guacamole Electoral
El que ahora la juega de serpiente del Edén rosaritense es el mismísimo “Fideljab Aguacatogollón”, quien parece dispuesto a cambiar su imagen y temperamento de “gallito Mayweather”, por la de mecenas del fruto prohibido.
Y es que el diputado, presidente de la Comisión de Agricultura Ganadería Asuntos Portuarios y Pesca, ahora presume en sus redes que busca acercar a las familias de la región lo veleidoso y exquisito del manjar michoacano, tan castigado por Estados Unidos, pero aparentemente bendecido por la mercadotecnia electoral.
Lo curioso, es que la ley ¡prohíbe la propaganda disfrazada!, pero al legislador poco le importa, por lo que, ni tardo ni perezoso, subió varias fotos donde aparece su nombre junto al honorable escudo del Congreso de Baja California.
Total, parece que el nuevo mantra por aquellos rumbos será ¡guacamole y no trancazos!
Y por ahora ya no vuelan derechazos. ¡Vuelan aguacates!
Solís Broadcasting
Quien parece haber cambiado el manual de Emilio Azcárraga por el de Jaime Bonilla es el abogado fiscalista Adolfo Solís Farías, cuyo nombre ya apareció entre los perfiles considerados por la dirigencia del PANtflix rumbo a la alcaldía de Tijuana en 2027.
Y es que Solís primero quiso jugarla al Azcárraga fronterizo con sus incursiones en los medios de comunicación, pero ahora podría intentar el salto de los mass media hacia la política electoral, buscando emular al albo petista.
Claro, falta un pequeño detalle, el de que Solís consiga candidatura, votos y que la historia quiera prestarse para que todo le quede de a pechito en el azul.
A ver si el fiscalista está dispuesto a cambiar los tomos de Dino Jarach y la comodidad de su oficina con vista al Campestre -donde ya canta “es que este amor es azul, como el mar azul”- por el polvo de los sobrerruedas, para descubrir que una alcaldía no se gana por haber sacado un 10 en doctrina tributaria.
El encantador
Algo raro pasa entre ciertos morenistas que andan buscando la bendición de Jaime Bonilla y de sus muchachos del PT, como si el exgobernador todavía conservara la llave maestra del electorado bajacaliforniano, cuando apenas administra un manojo bastante modesto de voluntades.
Muchos parecen deseosos de acariciar ese raquítico cinco por ciento que representarían las bases electorales petistas.
Bonilla, por lo pronto, se ha convertido en una suerte de encantador de aspirantes a la gubernatura, viendo cómo algunos descubren de pronto que aquel polémico adversario tampoco les resulta tan antipático.
Parafraseando a Cortázar en Rayuela, andaban sin buscarse, pero sabiendo que andaban para encontrarse.
Mientras tanto, Jaime Bonillanero Solitario sigue tocando la armónica en medio del desierto petista, y aun así no faltan aspirantes dispuestos a cabalgar hasta allá para pedirle un sorbito de legitimidad.