Paramount habría llegado a un acuerdo con California y otros estados que habían presentado demandas para bloquear su propuesta de adquisición de Warner Bros, según una persona familiarizada con el asunto. Con esto se allana el camino para una de las mayores fusiones en la historia de Hollywood.
Las conversaciones se concretaron durante el fin de semana, luego de que cuatro estados que se oponían a los términos planteados por California cedieran.
La demanda fue presentada en julio. California y otros 11 estados, junto con el sindicato de guionistas Writers Guild, argumentaron que la operación, valorada en unos 110.000 millones de dólares, sofocaría la competencia en la televisión por cable y el cine. Un juez federal había convocado negociaciones formales para el 14 y 15 de octubre en San Francisco, pero el pacto llegó antes.
Durante el proceso, Paramount ofreció compromisos como estrenar 30 películas al año en cines y aumentar la producción televisiva. El fiscal general de California, Rob Bonta, había expresado su preferencia por cambios estructurales, como la venta de activos, porque los compromisos de ese tipo son difíciles de vigilar.
La presión financiera también pesaba sobre la empresa. Paramount se había comprometido a pagar a los accionistas de Warner una tarifa de siete millones de dólares diarios desde el 1 de octubre hasta el cierre de la operación.
El director ejecutivo de Paramount, David Ellison, agradeció al fiscal general Bonta, a sus homólogos y al sindicato de guionistas por negociar de buena fe, y también al gobernador Gavin Newsom por su apoyo. Paramount sostiene que la fusión reforzará la competencia frente a gigantes tecnológicos como Netflix, Amazon y Apple.
Los términos detallados del acuerdo aún no se han hecho públicos. Tampoco está claro cómo queda la situación del sindicato de guionistas, cuya demanda sostenía que la operación reduciría los salarios del gremio.